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miércoles, 13 de marzo de 2013

Francisco I, el Papa de las multitudes

Hoy la fumata bianca anunció la elección de un nuevo papa, y terminó la incertidumbre tras la sorpresiva abdicación del débil, desgastado y no muy convincente Benedicto XVI.

Habemus Papam (y muy carismático)

Cubanos celebrando nuevo papa en El Vaticano.

El nuevo Número Uno de la Iglesia Católica es Jorge Mario Bergoglio, 76, argentino; y un tipo con un muy natural y espontáneo don de gentes. Francisco I inició su papado con una sonrisa, bromas y humildad, pidiendo la bendición del público.

El nombre escogido lleva consigo el simbolismo de lo nuevo y no rompe con lo tradicional; es el primer Francisco en la silla de San Pedro, el primer latinoamericano, jesuíta: evidentemente la Iglesia apuesta a renovarse para sobrevivir.

En esta era de Internet, Twitter y FaceBook, lo mejor que puede sucederle a la Iglesia, es un papa carismático y mediático, que proyecte una imagen de accesibilidad, franqueza y firmeza.
Hoy desde un balcón, el Vaticano mostró a sus fieles y al mundo un hombre que puede llenar esta imagen y renovar la de una Iglesia plagada de escándalos; y -como el resto de la cultura occidental, blanco de una guerra de civilizaciones con innumerables frentes, grupos y sus agendas; que buscan desmoralizar a los ciudadanos de las democracias, y sumirnos en la oscuridad del totalitarismo.

Ojalá a Bergoglio le sobren años, fuerzas y firmeza para lograr la purificación de la Iglesia, sin renovaciones ni concesiones que la hagan irreconocible, pero libre de la ignominia de la pederastia, malos dineros e infelices y amorales alianzas; y las complicidades y el secretismo que las posibilitan.
Una Iglesia que habite en y para la gente, que sus elaborados rituales no sean más el oropel que cubre lo podrido, y sí la manifestación del amor y la fe, y de los valores de la civilización occidental.

No soy católico, ni siquiera creo exista Dios, pero veo necesario para la preservación de nuestro modo de vida, una Iglesia limpia y transparente bajo una mano firme y compasiva.
Creo que el señor Bergoglio, desde hoy Francisco I, tiene la oportunidad y puede hacer de esta necesidad una realidad.

Hoy me uno en júbilo a los más de mil millones de católicos y sin reservas digo: ¡Viva Paco Primero!
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Y como saludable ducha fría a nuestros fervores, les recomiendo lean "False papal statements issued by Vatican Press Office" donde se afirma y explica de cómo El Vaticano fabrica adorables imágenes de papas cuasi celestiales -en Vatileaks.



 


 






jueves, 10 de mayo de 2012

El ocaso del ALBA, o estampida en la granja

Venezuela es una cerda petrolera amamantando a un puñado de paisitos-cerditos a cambio de complicidad y sumisión en los foros internacionales, copia borrosa de la ruinosa limosna soviética a La Habana; pero con la diferencias fatales -para el chavismo- de la época, la geografía, cultura, la ausencia de un partido fuerte y una ideología simple y definida, con una soldadesca irritada por el colonialismo castrista, la inhabilidad o imposibilidad del gobierno de imponer un régimen totalitario, y otras perlas que hacen del collar un lazo de horca.

Aunque el chavismo -muy improbable- sobreviva a Chávez, los varones de Barinas tendrán que invertir sus petrodólares puertas adentro, remendando los desastres del caudillo para comprar la sumisión de los venezolanos; además un "Socialismo del Siglo XXI" insular es una contradicción paralizante, así el ALBA también carecerá de un remedo de ideología para justificar el costoso mantenimiento de la servidumbre regional.

Ya se oyen en Caracas lamentos por la ingratitud del antes unánime corrillo de naciones beneficiadas por el despilfarro del petróleo venezolano: Guyana pretende extender su territorio marino a costa del de Venezuela, con el apoyo de otras islitas vecinas -y "albistas"; que además cometen la herejía albática de aliarse al Reino Unido en la chusmería Argentina por las Malvinas.
Hasta el pollo-fóbico de Evo Morales se atrevió a romper el plante albista con una escapadita irreverente a Cartagena.

Estos no son escarceos que pueden calmarse con un par de regaños y unos milloncejos de barriles de petróleo, ni siquiera los infames maletines atestados de billetes pueden parar la tendencia al desplome de la organización.

Con un Chávez moribundo -y pretendiendo gobernar a Venezuela a tuitazos desde La Habana, el pronóstico para la puerca es que se le va a secar la teta; y ya los cerditos la mordisquean disgustados, mientras buscan un hueco de escape en la cerca del corral.











miércoles, 9 de mayo de 2012

Alan Gross, un boomerang cubiche

Resulta que Alan Gross se ha convertido en un boomerang para La Habana.

Botarle un número y la llave: ¡quince años de sentencia! les pareció a los sádicos y arrogantes hermanitos Pinzón una jugadita genial de su "Batalla de Ideas".
 Eran tiempos de un Chávez que parecía iba a durar una eternidad, aferrado a la llave abierta de la transfusión petrolera Venezuela-Cuba.

Hoy Chávez, chavismo, ALBA y el inventico horroroso del "Socialismo del Siglo XXI" están colgados de las muelas de un cangrejo: Chávez tiene cáncer terminal, y al castrismo le viene encima una anemia petrolera que hará retroceder la ya ruinosa economía cubana 20 años.

El escenario internacional tampoco es placentero, con una España sin la complicidad del zapaterismo, un Obama halconizado, y esqueletos disidentes saliendo del closet castrista a la vista del mundo.
Tan desesperados están los gorilas verdeolivo, que usan los desprestigiados obispos católicos norteamericanos (Papa mediante) para escribir una patética cartica pidiendo al gobierno norteamericano el levantamiento del "bloqueo".

Para ponerle la tapa al pomo, se acercan las elecciones presidenciales de EE.UU. en un clima favorable para los republicanos, donde Obama tiene que mostrarse como un duro, para emparejar la cuenta.

Gorilandia está en candela.

Alan Gross es hoy para La Habana un boomerang, una papa caliente, una -en cubañol- bolsa de mierda que nadie quiere tocar ni saben cómo tirarla.

El lío es que para salvar la cara, para no chotearse, los Castro no pueden liberarlo sin obtener algo a cambio, no importa cuán pequeña sea la concesión, pero que sea pública; y esto trae un problema menor, es que un gestico diplomático norteamericano es difícil de vender como algo equiparable al canje de Mr. Gross por los 5 "héroes" cubiches.

Donde la cosa se pone pelúa es en la negativa terminante de la administración Obama de negociar la libertad de Gross; los Yumas exigen su liberación inmediata y sin condiciones.


¿Cómo terminará este rollo? Ni idea -habría que preguntarle a Carlos Alberto Montaner o a Walter Mercado, pero me atrevo a especular que La Habana se irá con la de trapo y excarcelará muy pronto al señor Gross por <<razones humanitarias>>; porque si Alan Gross, un inocente ciudadano norteamericano, anciano y enfermo muere en una prisión cubana, los Estados Unidos tendrían que responder, quizás parando la vital -para los Castro- transfusión de millardos de dólares anuales en remesas y el turisteo cubanoamericano, el saladrigueo (por Carlitos) mendicante, los "intercambios" culturales, y otros jugosos descaritos de estos tiempos decepcionantes.

Es hora de que La Habana, por su propia conveniencia, libere a Alan Gross, pues el único capital que tiene para comprar la indiferencia de Washington es su capacidad de mantener la estabilidad [pasividad] social en una isla a solo 90 millas de las costas estadounidenses.